Cómo hacer infinitas cosas antes de desayunar

Cuando el ser humano piensa en lo eterno, surgen paradojas que dan vértigo. Como éstas

John D.Barrow. New Scientist / C. Giralda. Ilustraciones: Zoográfico - 28/12/2011

Giordano Bruno ya nos advirtió, por boca de Filoteo en el diálogo primero de su fundamental obra Sobre el infinito universo y los mundos, de que “no hay sentido que vea el infinito, no hay sentido del que se pueda exigir esta conclusión, porque el infinito no puede ser objeto de los sentidos”.

Sin embargo, no nos resistimos a proponerte unas cuantas experiencias domésticas de este esquivo concepto, que se empeñarán en llevar la contraria a tu sentido común y harán posible tanto una cosa como su contraria.

Unas te harán creer que el movimiento no es posible, otras que la muerte es un imposible, y todas, en fin, te convencerán de la inexistencia de pruebas de que todo en el Universo sea limitado, así que lo infinito sigue siendo una posibilidad real. ¿Quién se atreve a probar el infinito?

COMENTARIOS