ANTROPOLOGÍA
Las otras víctimas del 11M
Los objetos de los altares improvisados
Tras los atentados terroristas del 11-S y el 11-M, miles de ciudadanos se acercaron a los aledaños para mostrar su reacción mediante diferentes mensajes. Ante un mismo tipo de suceso, las respuestas fueron diferentes, como ha podido comprobar un grupo multidisciplinar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha elaborado el Archivo del Duelo sobre el 11-M.
Según la coordinadora del trabajo, Cristina Sánchez?Carretero, “los estudios sobre la respuesta en Nueva York revelan una marcada presencia de mensajes patrióticos y de unidad en torno al Estado basada en el miedo al terrorismo y al enemigo común. En cambio, en Madrid los mensajes eran mayoritariamente positivos, pidiendo paz y la construcción de un mundo mejor. La unidad del duelo se articuló en torno a la ciudad y, fundamentalmente, en torno a los trenes. No en vano, una de las consignas más repetidas fue Todos íbamos en ese tren”.
Los investigadores del CSIC han trabajado durante cuatro años para recopilar en este Archivo del Duelo cerca de 70.000 piezas de valor etnográfico y antropológico, que podrá ser consultado previa autorización. En total, han recopilado 2.482 fotografías, 495 objetos, 6.432 papeles y más de 58.000 piezas digitales, entre ellas mensajes electrónicos recogidos en las máquinas habilitadas en las estaciones. Destaca la diversidad de soportes y de géneros, muchas veces entrecruzados: poemas originales, algunos muy elaborados, piezas de autores populares o letras de canciones de rock se entremezclan con lemas, citas bíblicas o fragmentos de discursos de Martin Luther King. Asimismo, se recuperaron cartas dirigidas a las víctimas y crónicas que ofrecían el relato de las vivencias de sus autores, a modo de catarsis, como explica Paloma Díaz?Mas.
Según los científicos del CSIC, estos altares improvisados, conocidos por los antropólogos como “grassroots”, tienen un gran valor por ser movimientos asociativos que surgen de forma no institucional y cuyos mecanismos difieren de los actos promovidos por estructuras de poder. En ellos, se suelen unir dos objetivos: no olvidar lo sucedido y pedir una acción en la calle, exigiendo una respuesta determinada de los gobernantes.
Otra de las responsables del Archivo, Carmen Ortiz, señala que estos altares improvisados tuvieron también la influencia de los medios de comunicación: “En el 11?M, las velas, carteles, cartas, flores... todas las piezas se concibieron para ser vistas y, por tanto, captadas por las cámaras de los periodistas”.



