Segundo ejemplo
Éste es el segundo ejemplo: La piedra de Rosetta.
Miguel Barral - 19/09/2011
La piedra de Rosetta
Esta piedra, asímismo, es una elección de lo más apropiada, por cuanto dio la clave para descifrar el lenguaje jeroglífico a Champollion. Contiene una inscripción bilingüe (griego y egipcio) de un decreto del faraón Ptolomeo V, en tres formas de escritura: jeroglífica, demótica y griega uncial (con letras mayúsculas).
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