ASTROFÍSICA

El telescopio que permite ver uno de los objetos más antiguos del universo

Nos permite ver como era una galaxia hace 12.800 millones de años

Juan Scaliter - 06/11/2017

El telescopio que permite ver uno de los objetos más antiguos del universo
El LMT, comenzó a estudiar este objeto en 2011. Crédito imagen: UMass Amherst

La astronomía es una de las pocas ciencias que nos permite mirar al pasado. Literalmente. Cuando los expertos ponen su mirada en objetos lejanos, los vemos como fueron en tiempos remotos y, cuanto más alejados están, más retrocedemos en el tiempo. Los astrónomos que usan el Gran Telescopio Milimétrico (LMT) informan hoy en Nature Astronomy que han detectado la segunda galaxia más lejana y cuna de estrellas, conocida en el universo, nacida “apenas” mil millones de años después del Big Bang. Hasta el momento solo hay otro objeto, un poco más antiguo y más distante.

"El Big Bang ocurrió hace 13.700 millones de años – explica Min Yun, líder del estudio, en un comunicado –, y ahora estamos viendo esta galaxia como era hace 12.800 millones de años, por lo que se estaba formando dentro de los primeros mil millones de años después del Big Bang. Ver un objeto tan antiguo como este es sorprendente porque el universo estaba completamente ionizado, es decir, hacía demasiado calor y era demasiado uniforme como que pueda formar algo durante los primeros 400 millones de años. Así que nuestra mejor suposición es que las primeras estrellas y galaxias y todos los agujeros negros se formaron entre los primeros quinientos y los mil millones  de años. Este nuevo objeto está muy cerca de ser una de las primeras galaxias en formarse. De todos modos, este resultado no es una sorpresa, porque para eso está construido el LMT, pero estamos muy emocionados. Estos objetos, tan distantes, son una clase de bestias míticas en astrofísica. Siempre supimos que había algunos allá afuera, enormemente grandes y brillantes, pero son invisibles en el espectro de luz visible porque están tan oscurecidos por las gruesas nubes de polvo que rodean a sus jóvenes estrellas. Paradójicamente, las galaxias formadoras de estrellas más prolíficas y por lo tanto las más luminosas también son lo más difícil de estudiar usando telescopios ópticos tradicionales como el Telescopio Espacial Hubble”.


Comentarios

Publicidad